Blog 80
Bienvenid@s a mi weblog, webblog, huev-lo, o como se diga.
Algun@s de vosotros tal vez me conozcáis por mis colaboraciones en revistas universitarias años ha, sobre todo en Biela, otros tal vez de tomar birras, o de ser el tipo que siempre va escribiendo cosas en el autobús, en el metro o en el bar.
Existe vida después del Opúsculo, y aquí está. Porque un trozo de papel y un boli en mis manos es la diferencia entre bajar a comprar el pan y la aventura más grande jamás contada. En este pequeño lugar podréis encontrar mis desvaríos y peripecias por este mundo lleno de Peligros (provincia de Granada), literatura urbana escupida sobre el papel (nunca directamente sobre el editor de textos) durante mis viajes en bus, acompañado por las notas más brutales del Rock de todos los tiempos. Sin aditivos, sin conservantes, pero con huevos.
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Y al séptimo día...
Viernes, 7-XI-08. Llego a la Universidad más tarde de lo que debería. Hace días que no duermo bien y me levanto hecho unas bragas. Tenía que haber terminado el DEA (Diploma de Estudios Avanzados, te lo dan si defiendes el trabajo ante un tribunal) hace dos semanas, pero no ha sido posible. Como consecuencia, este mes no voy a cobrar. Y no cobraré de nuevo hasta que lo entregue. Barbate, una vez más te toca apretar el culo y correr. Preparados, listos, ya.
Además, hace dos años que entré a currar con lo del doctorado. Endevé cómo pasa el tiempo. Tengo que entregar un informe sobre el trabajo que he hecho en todo este tiempo, del cual depende que siga aquí otros dos años. Así pues, redacto el informe y aprovecho para, con total diplomacia, decirles a los del Ministerio que me cago en su santa madre por no descontarme del plazo los 25 días que estuve de baja por la operación del oído. Mala diarrea els agarre.
Le llevo el informe al catedrático para que lo firme. "Dile a Abel que quiero hablar con él". Mal rollo, éste y mi jefe no se llevan muy bien últimamente.
Poco antes de comer, me llama mi jefe. "Cierra la puerta", me dice al llegar al despacho. Eso es que tiene que contarme una movida muy chunga.
"No lo quiere firmar porque no ha seguido tu trabajo día a día. Lo firmará con la condición de que la semana que viene hagas una exposición del trabajo".
De puta madre. En 2 años no me ha preguntado por el trabajo. Tenía varios resultados que exponer y nadie me ha dicho nada. Ni siquiera se enteró de que estuve casi un mes en casa con el oído amorcillado. Y ahora es cuando me viene con ésas. Cojonudo. Pero mi futuro depende de su firma. No puedo poner condiciones. Toca apechugar.
Tenía un plan cojonudo para terminarlo todo en 5 días, y luego ponerme con la exposición. Pero esta movida se lo ha cargado. Ahora las prioridades y los pasos a seguir son otros. Así pues... me pongo a hacer las transparencias de la presentación. Entre pitos y flautas (between whistles and flutes) se me hacen las 21:30 h. Hago backup (copia de seguridad, para los profanos). Estos datos tienen el mismo precio que mi vida, no puedo pasearlos por la ciudad esta noche, así que voy a casa a dejar el disco duro.
Finalmente aparezco por la Bodega a las 22:30 h, poco más. Los demás ya van por los cafés. Les expongo la situación. Esta vez no admito críticas por mi retraso.
Día 2 (Sábado)
Me levanto con resaca, pero era necesaria. Como lo era el pedal que llevaba hace escasamente 9 horas. Como. Juego un rato con el nano. Parto hacia la Universidad. Hoy toca rehacer cálculos, lo que tengo que presentar debe ser coherente.
De 6 intentos, lo logro en cuatro ocasiones. Cojonudo. Las 22 h: mis colegas, al igual que ayer, ya estarán cenando. Ya lo acabaré mañana.
Día 3 (Domingo)
Llego al Poli sobre las 5. Hoy el rollo es completar los cálculos y las diapositivas. Hay un huevo de hojas de excel que resolver, ayer hice 4, pero me quedan 7 u 8.
Las horas pasan. No sale ni una sola temperatura bien (ya que en cada hoja excel hay que hacer los cálculos a 10 temperaturas distinas, y rezar porque al menos siete salgan coherentes entre sí, en total hay que ajustar unas 70 curvas). Finalmente desisto: no hay forma humana, esto es imposible y punto. Voy a acabar las transparencias, me dejo sólo esta parte y la consulto con mi jefe.
Nota sobre algo que yo nunca dije: en realidad hay una forma de analizar los datos que, en la práctica, parece que funciona. Pero si la uso, a nivel teórico se me desmonta toda la tesis doctoral... así que juro que no funciona, y punto.
[Nota a posteriori: el método da resultados, vale, pero son una mierda. Por tanto no funciona
]
Día 4 (Lunes)
Comento los resultados con mi director. "Si no se puede, no se puede". Bien, es lo que quería oír. Intento sacar conclusiones de los pocos cálculos fiables, pero no tengo ni puñetera idea de cómo cogerlos. Lo pospongo para mañana. Termino casi todas las transparencias... a las 12:30 a.m. Me cago en todo. En fin, se acabó, mañana ya revisaré esto, lo termino, y yatá.
Por el camino a casa me entró la inspiración y planifiqué el mes de Diciembre: curraré mucho, también habrá tiempo para divertirse, leer, jugar con mi sobrino, pintar miniaturas... Eso me anima. En Nochevieja, o antes si se puede, holocausto neuronal a base de alcohol y cigarros aliñaos. Es fundamental para eliminar todo este estrés.
Una vez planificado todo, me encuentro con Mohammed, un colega del bar de Khaled que no veía desde hace tiempo. Estamos un rato charrando.
Día 5 (Martes)
Así con la tontería, anoche llegué a casa en torno a la 1:30. No tenía ningunas ganas de ponerme a cocinar (ni mi sobrino, de que lo despertara): obviaremos la cena. Estrés, nervios, tensión. Llevo desde el sábado unas 40 horas en la Uni. Me cuesta dormir. Dadas las horas a las que me acosté, no me dio la gana ponerme el despertador antes de las 9. A las 10 empezó a responderme el cuerpo. Salí de la habitación con la ropa para ir a la ducha, intenté echar el pestillo del pomo cuando salía, ya que no iba a haber nadie dentro. Entonces caigo en la cuenta de que no estaba en el despacho, sino en mi casa, y en mi puerta no hay pestillo. Esto está empezando a pasarme factura...
Llegué al Poli cerca de las 12. Abel no me dijo nada por las horas, pues sabe que cuando hay que dejarse los cuernos, me llevo el saco de dormir al laboratorio si hace falta. Termino la presentación y se la muestro. Tocaba corregir cosas, cambiar el orden de los temas, y añadir más diapositivas. Por suerte era sólo copiar y pegar. Me faltan algunas gráficas -eso ya es más faena-, pero por fin, a las 7 de la tarde acabo.
Busco con lupa las erratasy las faltas de ortografía insidiosas. Me leo 3 veces las transparencias. Nihil obstat, nada que objetar. Me piro a casa... casi a las 10.
Día 6 (Miércoles)
Nervios. Algunas gráficas están mal, toca repetirlas. Intento redactar el trabajo, pero las ideas se atascan entre mis maltrechas neuronas. Hoy no estoy en condiciones. Me piro a las 7, o así.
Y al 7º día... leí la presentación, les moló a los profes, algunos me felicitaron, me pusieron a prueba para ver si podía enfrentarme más adelante al tribunal (lo logré!). El catedrático firmó el puñetero informe y lo pude entregar.
Ya aliviado, las ideas fluyeron y redacté casi todo lo que faltaba. Este mes hasta puedo leer el DEA y seguir adelante con mis investigaciones viles.
Pero lo mejor vino al 8º día, porque tras la cojonuda jornada de 65 horas semanales (desde el sábado), quedé con los colegas y me puse hasta el mismísimo culo. Oé!
ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08
P.D. Dos semanas después se pudo saber que lo del catedrático fue un cruce de cables que le dio en el momento. Que de ahora en adelante cuando tenga algo interesante que comunicar, se lo diga al tipo y convocará una reunión para que exponga mis descubrimientos y mis inventitos. OK, tú lo has querido: te vas a jartar de exposiciones
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Per Aspera ad Ischia (4/4)
La penúltima charla la daba un tipo de Uzbekistán, país vecino de Karajistán. El hombre, que no sabía decir ni su nombre en inglés, dio la charla en RUSO. Se trata de una excepción extrema, ya que en el 99.99 % de los congresos, o el congreso es nacional y se usa esa lengua, o es internacional y se hace en inglés, y si no lo hablas pues te jorobas y te metes el discurso por el 'pfand'. Eso sí, las diapositivas estaban en inglés, y tenían más o menos todo el texto que iba a leer el hombre.
Cuando se dijo que la conferencia era en ruso, la sala se vació; sólo quedaron los rusos, y dos o tres personas más. El tema era interesante: aditivos para evitar que el asfalto de las carreteras uzbekas se cuartee debido a la fatiga térmica por cambios bruscos de temperatura a lo largo del día. Pero las gráficas de las transparencias estaban hechas con el ojete (4 ejes diferentes para cada gráfica, en vez de comparar una sola magnitud para todas las muestras).
A todo esto, en la comitiva uzbeka había una tía que estaba incluso mejor que la holandesa. El problema es que, por el primer apellido, debía de estar emparentada con el conferenciante, ya fuera su hija, su nieta... o su mujer. Se me estaba ocurriendo una forma muy fácil de causar un conflicto interacadémico internacional... [estoooo... se te ha caído el pendrive... cógelo]
Por la tarde dimos un breve paseo por el pueblo, compramos algunos recuerdos (por mis partes, una botella de limoncello y otra de grappa... que serán recuerdos, pero en grandes cantidades pueden causar amnesia).
Por la noche había cena de gala, pero mi jefe y yo fuimos en camiseta, ya que a las 22 h salía el último barco hacia Nápoles, y el avión salía pronto por la mañana, no era plan de jugárselo todo a una carta. Fue una lástima, porque una señorita de la Universidad de Zlin (ciudad ubicada en Chequia, país del que procede el famoso baño checo) me hacía ojillos. O tal vez fuese el vino que abundaba en las mesas.
INCISO. Al terminar la conferencia de Negmatov (el uzbeko), se abrió un turno de preguntas... en ruso, si bien también las traducían al inglés para los demás. Uno preguntó por qué, si el mejor material de los ensayados era el lignito (un mineral), no se aplicaba ése al final. Respuesta del tipo (traducida del ruso al español, pasando por el inglés): "El problema es que Uzbekistán es pobre en lignito. En Rusia hay mucho lignito, pero nos saldría muy caro importarlo. Por lo visto, la cantidad de lignito de un país es directamente proporcional a la cantidad de vodka que consume". Lol. Descojone de los cuatro gatos que estábamos allí.
Pues, como íbamos diciendo, había una cena de gala. Antes de ocupar nuestra mesa, se produjo un gran tumulto, lo cual hizo que pasara a tan escasa distancia de la uzbeka que, gracias a la compresión de la gente, con gran disimulo, llegué a refregarle el COOORTEN!!!
En nuestra mesa estábamos tod@s l@s de habla hispana, más un chino que apenas balbuceaba el inglés (era muy tímido, y el pobre las pasó putas en su conferencia), el señor Dalnoki-Veress (Kari para los amigos; el chaval parece más joven que yo, y posteriormente descubrí que es catedrático), y su chica. Kari es un tipo majo -siempre que no te pregunte cuando das una conferencia-, y su novia también es simpática, pero vegetariana estricta, con lo que casi no cenó. Por cierto, en la cena probé otra variedad de pasta que no conocía, una especie de canelones cerrados, pero como si estuvieran soldados, no enrollados, ni rellenos, pero sí acompañados de cangrejo. (creo que ha quedado claro).
Tato nos llenaba las copas con gran alegría. Alberto d'Amore, el presi del congreso, pasó junto a nuestra mesa. Nos despedimos. "Ma voi avete ancora un'ora" ¿Una hora? Si son las nueve y pico, el último barco es a las 10!!! Se lo decimos. Mira su reloj otra vez. "O, scusate mi!" Vamos, que ya va un poco inflamado, el hombre. Aun así, nos tomamos 15 minutos más, nos tomamos más copas de vino, nos tomamos el 2º plato, y un poco más de vinito.
Ahora sí: quedan 20 minutos. Hay prisa. Nos despedimos de la gente de nuestra mesa, y de Alberto; de éste, a la italiana, con besitos y tal. Él y su mujer, que estaba de buen ver -y esto lo pude constatar un día en que no había tomado vino- compartían mesa con los rusos, lo cual explica el estado de ofuscación en que se hallaba. La checa y yo nos miramos con cara de medio resignación. Salimos del comedor.
Pero dentro del comedor todo era luz y alegría. Fuera había caído la noche cerrada y todos los gatos eran pardos. El comedor estaba a tomar por saco de recepción, y el jardín era un puto laberinto. Abel y yo no teníamos ni puñetera idea de por dónde habíamos venido. "¡Por aquí!", exclamó. Le seguí. El pasillo daba muchas vueltas. Ya estábamos llegando a la otra parte del hotel. Nos asomamos por la puerta de un salón. "Oye, ¿a esta gente no la conocemos de algo?" AAAAAGH!!! Nos entró una mezcla de risa tonta y nervios, de pensar que aún la podíamos cagar.
Entonces vimos que había otra puerta. Atravesamos el salón. No sé si la gente se nos quedó mirando, tampoco me paré a averiguarlo. Menos mal que ya nos vamos y a éstos ya no los vemos. Al próximo congreso pillamos el avión de vuelta tres días después, menuda manera de sufrir!!!
Por fin llegamos a Recepción. Pillamos las maletas. Pedimos un taxi. "Alla porta è un taxi". Miramos: hay un taxi, pero no hay un taxista. Quedan 10 minutos. Merda. Cazzo. Vaffanculo.
"Ma el tassista è nel tassi, li avete despertato?" Por lo visto, tras los cristales tintados había un tipo sobando. Miedo me da. Pero al final llegamos sanos y salvos al puerto. Mientras Abel arregla el tema de la factura, yo saco los billetes. Embarcamos con un minuto de sobra. Oe!
El viaje duraba algo así como una hora larga, casi dos. Tuve tiempo de ver algo de fútbol en la tele, un documental sobre conspiracines gubernamentales y aviación militar, y de comprobar lo cabrones que son con el aire acondicionado: hacía más frío en el salón, que en la cubierta con la brisa.
Llegamos a Nápoles. Otro taxista, que conducía a la italiana (es decir, con el santísimo culo) nos acerca al hotel del aeropuerto, al que llegamos entre pitos y flautas a las 2 ó así. El hotel era algo cutrecillo para tanta estrella, pero para dormir un poco, sirve. Y eso hicimos.
A las 6:30 ya estábamos en pie, y poco después, desayunando. Ya ni recordaba la última vez que me levanté a esas horas.
Ir del hotel al aeropuerto era muy sencillo, sólo había que cruzar dos calles, y yatá. Lo malo es que la primera no tenía semáforos, así que nos tocó esperar. A los 5 minutos vimos que ninguno de los innumerables coches iba a tener la amabilidad de parar. A unos 20 metros vimos cómo cruzaba un italiano de pura cepa: se trata de meter un pie y rezar porque el coche que viene no se lo lleve; entonces, sigues caminando hasta el otro lado. Así que nos armamos de valor y cruzamos. Lo logramos sin perder las maletas ni ninguna extremidad corporal. Uf!
Y ya no queda mucho más que contar... Sobamos algo en el avión, mientras unos estudiantes de Historia nos taladraban con su visita a Pompeya. Llegamos a Madrid, allí nos perdimos porque no sabíamos que Auto-res había cambiado sus oficinas de sitio, comimos, pillamos el bus a Valencia sobre las 4, llegamos a las 8, y poco después llegué a casa.
Comprobé que las botellas de la maleta no habían sido víctimas de la delicadeza de los operarios del aeropuerto, cené, jugué con mi sobrino, y tal. Y aquí terminan las peripecias de Barbate en tierras italianas, al menos hasta la próxima visita. Vale.
ALESSANDRO IV DE BARBATTE PEICI '08 -
Per Aspera ad Ischia (3/4)
Martes. La primera conferencia la da un tal Kari Dalnoki-Veress. Qué cosas, si es el chaval que ayer se jartó a preguntar. Hoy lo van a freír a él. El caso es que su conferencia fue bastante interesante, versaba sobre la forma de las gotas de un polímero fundido (al menos para los que estamos en el ajo sí tiene interés; más aún cuando dijo que las gotas no eran esféricas sino hiperbólicas).
A media mañana, una holandesa habló sobre una movida de electrónica. No se le entendía un pimiento, parecía que hablara con una p***a en la boca. Eso sí, la tía estaba impresionante, aunque un poco palillo para mi gusto. Al final de su conferencia dijo que había un convenio de investigación entre varias instituciones. En la diapositiva ponía "We could do this in frame of a joint research in frame of the NWO grants of Netherlands" (sic). Eso hizo que muchos de los oyentes se descojonaran, pues la palabra 'research' (investigación) junto con 'joint' (unión, aunque se usa más con el significado de "porro" ) y Netherlands (Holanda) como que no parece una combinación muy seria...
A mediodía vimos a un chico negro (debería decir "de color", pero es que no era de otro color distinto del negro oscuro), procedente de la Universidad de Oxford, que también iba a dar una conferencia, comiendo con la holandesa. Y parecía tonto. O tal vez la que parecía tonta era ella, dada la fama que se atribuye al paquete de los de su color de piel. [Inciso: no sé cómo quedaría la cosa, pero el chaval fue durante el resto del congreso a acoso y derribo].
Por la tarde no hubo conferencias, sino una excursión en barquito alrededor de la isla. Vimos por fuera el castillo aragonés, varias playas, rocas volcánicas, balnearios, y un hotel de superlujo (a mil leuros la noche; por suerte, el desayuno va incluido).
Mención especial merece la Roca del Gigante, que según la leyenda es un gigante que intentó subir al Olimpo apilando rocas, y Zeus pilló tal cabreo -no le había invitado a su casa, al gigante- que le pegó una patada y se le cayeron todos los pedruscos encima, y el pavo se quedó tirado durmiendo sobre la isla. No faltaban evidencias sobre la leyenda: había un trozo de montaña con forma de pies, otro con la barriga, y otro que sobresalía. "Eso, no piensen mal, es la nariz", dijo el guía.
Las otras rocas curiosas son las "Rocas de los Amantes". Por lo visto, en una explosión volcánica cuando se formó la isla cayeron rodando y llegaron a la playa, y ahí se quedaron para siempre. Se llaman "Las Rocas de los Amantes" porque parece que se estén besando. Pero desde otro ángulo se ve que esto no es así, porque hay otra roca en medio que las separa. Los lugareños la llaman "La roca de la Suegra" :-S
Paramos en un pueblecito a pasear. Había miles de terracitas para tomar algo, tiendas de artesanía cerámica, así como unas cuantas heladerías y pastelerías. Pasamos a tomar unos espressos (perdón, espressi) a una de ellas. Los pasteles del expositor tenían muy buena pinta, como para saquearlo, pero ahí debía de haber juntas más calorías que en un menú del McRoñas.
Regresamos a Ischia Porto. Carmen , Abel y yo callejeamos por el pueblo. Llegamos a una zona que no conocía. "¿Vamos a ver el castillo?" Esta frase tiró por los suelos toda mi felicidad y me arruinó la vida. Ya que, aunque en castillo era muy chulo, no hallé mingitorios por el camino, y si ya tenía ganas de mear, cuando llegué al hotel (unas 2 h más tarde), me hallaba lleno de amargura y tristeza (y orina), y habría sido capaz de dar mi vida a cambio de un lavabo, o un arbusto discreto en su defecto. Por suerte, el catillo no tenía horario de visitas cuando llegamos... aunque igual entre las almenas podía haberle cambiado el agua al canario.
Una vez volví a ser persona, fuimos a cenar al pueblo. Tuve un deja-vu (o como se escriba): al no convencernos ningún restaurante, y ser todo bares de copas, acabamos en el Cecilia.
En el hotel, tomé una birrilla con mi jefe y ya, al sobre.
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23 - IX - 08
Miércoles. Hoy termina todo... snif, snif... Curiosamente, muchísima peña se ha pirado. Hago balance: deberíamos haber sido unos 100. Cerca de 20 no han llegado a venir (se ve fácilmente contando las acreditaciones que han quedado sobre el mostrador de bienvenida). Y al menos 30 se han pirado ya, o directamente se la pela todo, porque en la conferencia plenaria estábamos en familia.
"Coffee break". Veo al Dr. Williams. "Oh, sorry, I forgot about you..." Bajamos a que ponga a caldo mi póster. Alea iacta est.
Le comento por encima de qué va. "Bien, tendrás una relajación debida al OH, otra debida al acetato, y otra debida al éter". Puta madre, el éter no tiene momento dipolar, luego no se relaja, y el acetato no muestra señales de vida. Empezamos bien.
- Vaya, veo que aquí mezclas la permitividad y el módulo... bueno, normalmente la permitividad se usa para estudiar fenómenos dipolares, y el módulo para la conductividad.
- Ya... yo lo que he visto es que pueden dar información complementaria; además, hay veces que se ajusta la permitividad pero en el módulo no cuadra, y vice-versa. Mi criterio es que deben cuadrar los dos.
- Vaya, suena interesante. ¿Y eso no tarda mucho en calcularse, las dos a la vez?
- No, con un ordenador más o menos moderno.
Y seguimos debatiendo, pero lo chungo ya estaba superado: mi formalismo matemático es (por ahora) bienvenido en la comunidad científica. Oe!!! A medida que Williams me contaba cosas y se iba emocionando, me costaba más seguirlo (es lo que tiene hablar de física chunga en inglés cerrado). Pero bueno, de momento mi trabajo va bien, ya puedo dormir tranquilo.
Aquel día en la comida pusieron una variedad de pasta que nunca antes había visto. Tenía forma de caracola gigante; un bicho de ésos había que comérselo en dos bocados, porque no cabía entero en la boca. Bueno, igual a la holandesa sí, después de haber pasado un día con el negrito.
Las conferencias de la tarde fueron curiosas. La mujer esta de Caracas leyó la suya, ya que su inglés es bastante pobre. Otra la dio un invidente; cuando oía que la peña cuchicheaba, pedía a un colega que subiera a ponerle la diapositiva correcta. No obstante, lo suyo tiene mucho mérito, ya cuesta leer sólo en inglés como para encima tener que buscar el material en braille, por no hablar de las ecuaciones y las gráficas. Por cierto, las conferencias estaban cada vez más vacías. Somos pocos, algunos no han ni venido al congreso, y encima la peña se ha ido por ahí a comprar suvenirrrs y arrrtículos de coñña.
ALESSANDRO IV DA BARBATTI PEICE '08 -
Per Aspera ad Ischia (2/4)
Desperté a las 15:30 h. Aún tenía muchísimo sueño (ya ves, qué cosas), pero también tenía hambre, en la misma cantidad. Ducha rápida. Salí. Anduve en una dirección aleatoria, medio zombie. "Bar". Entro: ahí no tienen comida. Por lo visto, aquí un bar es un sitio para tomar copas, y punto. En la otra dirección hallé el Ristorante da Gaetano, en el cual pude comer sobras, estooo, antipasti. La comida es muy buena; los dueños, simpáticos, y los pizzeros, japoneses. Y el precio, sangriento. Y el café, cargado. Y así, sucesivamente.
Paseé un poco por el pueblo, que es muy pintoresco. En un panel grande había carteles con los aniversarios de los fallecimientos. Buen rollo! Mas adelante, un tipo había montado en la valla de su chalet un escaparate de hardware, pues era el informático del pueblo. Había cámaras, por lo que supongo que las cajas que mostraba contenían procesadores y demás. Mmmm, tentador. Más adelante, en otro chalet: "Departamento di salute mentale". Tira p'alante, Barbas, que éstos te trincan y ya no te sueltan!!
Volví al hotel y aguanté despierto como un campeón. A las 8 empezó a hacer fresquete. Poco después salí a ver el pueblo. Esto será un paraíso para guiris y gente de la generación de mis padres, pero yo sin un bareto de mala muerte no soy persona; ya no exijo algo del palo de la Bodega, pero sí algo un poco más normalito. Tras recorrer todo el puerto -las calles, o estaban llenas, o ni había rastro de vida inteligente-, entré en una pizzería de gran tradición, "Cecilia". No era tan cara como el lujoso rótulo sugería. Al fin y al cabo, me lo paga el Poli; antes de que se lo lleve ZP me lo gasto yo. Cené, tomé un limoncello en otro bar, y me fui a sobar, no sin antes arreglar mi mundo al fresco del balcón de mi habitación.
21 - IX - 08
12 horas fueron las que dormí. Con esto ya no le debo nada de ayer a Morfeo. Entra la mujer de la limpieza, y qué mujer; si tarda 5 minutos menos, me pilla en bolas y con algo más que abrillantar.
Comí unos spaghetti con pescado y tomates cherry en el Gaetano. He visto que tiene varios premios nacionales de cocina (lo cual justifica su precio... o tal vez no). Ayer ya me llamó la atención un cartel en japonés en su restaurante. Hoy he visto un recorte de prensa viejo: "Un ingeniero japonés dimite para cumplir su sueño: hacer pizzas en Ischia". La mare que va. Yo hago eso y mis padres me cortan los huevos; para eso que hubiera estudiado Filosofía, que es más fácil.
Inciso. Llevo un cacao mental de idiomas que no es normal. La explicación del menú de Gaetano en italinglish no ha ayudado mucho
Ya por la tarde recojo el material del congreso, que como es costumbre viene en una cartera. La que me han dado aquí es muy chula y tiene miles de bolsillos. Ley de Murphy: cuanto más mola y más bolsillos tiene la cartera de un congreso, antes se rompe y antes acabo hasta los huevos de ella.
Tomo un café muy bueno en el bar de al lado del hotel, con un cigarrito. Las consecuencias no se hacen esperar. Por lo visto, aquí es costumbre que en las terrazas de los bares, todas las sillas miren hacia la carretera. Curioso. También es cierto que aquí la peña conduce con el mismísimo ojete, la gente no querrá perderse el espectáculo mientras toman su café. En todas las sombrillas pone "Krombachen", será una cerveza alemana... Rectifico: "Steinburg" es la provincia de Alemania donde se enucuentra Wacken, y no por ello deja de ser la cerveza de Mercadona.
Cocktail de bienvenida. No tardo en localizar a Tato Radić y a Ligia Gargallo, que suelen colaborar con el catedrático de mi departamento desde hace 21 años. Con ellos venía una mujer argentina (cuyo nombre no recuerdo, y mira que tuve ocasiones de mirarlo en su credencial) y otra chica chilena, Claudia (cuyo nombre me costó lo indecible de memorizar), Estuvimos un rato hablando con Alberto D'Amore, el organizador del congreso, mezclando italiano, inglés y castellano. De puta madre!
Luego me fui a pasear con los demás por el pueblo; se unió Angélica, una amiga de Claudia. Tomamos helados italianos (obviamente!!!), vimos tiendas, vimos un perrito microscópico muy mono, y luego los "jóvenes" (eso incluye al Dr. Radić) nos quedamos a tomar unas copas junto al hotel. Fue una velada muy agradable, pese a que no hubiera sexo, drogas ni Rock'n'Roll.
Y ya en el hotel, dejé constancia de que Abel -mi director- estaba al caer (ha tenido suerte de que no cancelaran su vuelo y de que aún quedara un barco a Ischia). Todo esto, en italiano. Así a lo tonto, ya lo llevo mejor que el alemán, y a años luz del francés, idioma en el que sólo sé decir Cruasán, Café Olé, Turrifel, Rococó, Canapé, Selaví, y Olalá.
INCISO. Ahora es cuando descubro que la hoja que he sacado de la libreta que me han dado en el congreso es fina como el papel de fumar, con lo que las páginas 13 y 14 están en folios diferentes, con un gran hueco en medio, de forma que se me acaban de desordenar las cuartillas de estas Memorias. Entre esto y lo de los idiomas, creo que acabo de perder el último resquicio de cordura que me quedaba, si es que lo tenía.
A las 5 de la mañana, casi 6, se abre la puerta de la habitación. ¿Será la chica del servicio de habitaciones, vestida con un delantal de doncella, un antifaz de cuero, esposas y complementos? No: me temo que es mi jefe, que llega casi al alba.
22 - IX - 08
Despierto sobre las 8. Mi jefe ni oye el despertador. Dilema: ¿le despierto pa que desayune, o le dejo una hora más? Opté por lo 2º; cuando volví de desayunar me lo recriminó
Comienza oficialmente el congreso. La primera conferencia corre a cargo de Graham Williams, y contrariamente a lo que me habían dicho, no fue dura. El hombre dio una visión muy general del tema -demasiado básica, según los expertos- y llegué a entender un concepto que hasta ahora se me resistía. Eso sí, el final de la conferencia me decepcionó, me esperaba algo más emocionante (hasta había salido a comprar palomitas).
Curioso el hecho de que un chaval con pinta de becario friera a preguntas a Williams y los sucesivos conferenciantes (el chairman tuvo que pararle los pies). Yo, personalmente, no haría tantas preguntas siendo que estamos tan al sur de Italia. Es más: ni siquiera daría una conferencia, porque eso significaría que sé demasiado, y puede resultar peligroso...
Dos charlas después tocaba almorzar. Los pastelitos estaban de muerte, pro debo controlar el tamaño de mis lorzas antes de que se desmadren. Volvimos para dentro.
La mañana transcurría como podía entre las conferencias. Una de las cosas que más mola de ir de congreso es que te sube mucho la autoestima, descubres que en todos los países se habla muy mal el inglés.
Y a la 1 tocaba comer. Maldito horario europeo (al menos no son las 12:30 como en el congreso de Toulouse). Aquí estaba bastante bien montado, había un bufet libre de pasta, ensaladas, pescado... incluyendo varias ensaladas de pulpo y tortilla de spaghetti (sí, aquí comen de eso). Así que si querías te ponías hasta el culo, y si no, pues parabas cuando ya habías comido bien. De postre, uvas cojonudas, o ciruelas QTC (Que Te Cagas).
Por la tarde, más conferencias. Quién lo ba a decir, en un congreso...
Por la tarde fuimos a cenar las dos chicas chilenas, Abel y yo, y una mujer de Venezuela (que, dicho sea de paso, le echaba 40 pero tenía 60). Tras dar varias vueltas por el pueblecito, acabamos entrando en "Il Giardino degli Aranci" (el jardín de los naranjos). Es un sitio rollo muy guiri, pero el ambiente es muy agradable, no es caro y se cena muy bien (peazo pizza de serrano y rúcula que se caía al cogerla porque no cabían tantas cosas sobre la masa).
Había tres músicos que amenizaban la cena cantando canciones tradicionales italianas, algunas un poco picantes o socarronas. Uno de ellos se puso un frac y cantó "Il uomo del frac". Luego otro se disfrazó de pirata, con un antifaz, y cantó una canción de desamor, acompañado por sus dos amigos a las guitarras, y por un comensal al que proporcionó una zambomba gigante que sonaba como a pedorreta. Fue muy divertido.
Mención especial merecen las dos chicas de la mesa de al lado, que tenían más que generosos bustos (no se salían del escote por ser éste provocador, sino por ser aquéllos enormes). Los músicos, gracias a su perseverancia, consiguieron que las chicas les deleitasen agitando los pechos; el que iba de pirata casi se pone enfermo. Por cierto, una de las chicas salió a cantar una canción popular italiana. Tenía una voz brutal. Normal, con la de aire que le cabía en el pecho
Y después de cenar, tomamos unas birras y regresamos al hotel.
ALESSANDRO IV DA BARBATTI PEICE '08
*** Por cierto... premio para quien adivine por qué sólo sé decir esas palabras en francés
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Per Aspera ad Ischia (1/4)
No creo que sea muy sano tomarse un carajillo en 3 tragos, pero era necesario. Cosas peores he hecho. El taxi no se demora, me deja presto en la puerta de la estación de autobuses. Podía haber venido hasta andando, ya que no está muy lejos de mi casa, pero siendo una zona e yonkis, travelos y harries varios, y llevando mucha pasta y documentos encima, me cago. El menda me cobra la tarifa mínima: 6 €, un 30% más de lo que marcaba el taxímetro. Me cago en las putas ordenanzas municipales y en la p*** madre que las parió.
Llego al andén. Otro cigarrito. Chicle letal. Éste es más vil de lo habitual, se me ha dormido media boca! Me recuerda a los chutes de lidocaína de la dentista. Partimos hacia Madrid.
En el bus hay un individuo que se ha pasado media hora hablando por el móvil en voz muy alta. Su vida y obra no es lo que más interesa al resto de pasajeros, especialmente a los somnolientos, que le miran con odio. Yo no me estaba sobando -bueno, sí, pero me he desvelado- y aún así me han contagiado su odio.
Parada técnica. Me pongo a hablar con dos chavales (huy... eso ha sonado a viejo). Uno se hace un chifli. Del rollo.
Inciso: hace una hora hemos visto en un cartel: "Provincia de Cuenca". Hala, chicas, mirad por la ventanilla, que yo me encargo del resto
Sigo estudiándome la xulla de italiano que me ha pasado Kike. Aprendo rápido, aunque es todo gramática, echo de menos un poco de vocabulario. Me está molando este idioma. Hala, para el mes que viene, además de Python (lenguaje de programación muy sencillo, que toma el nombre de los Monty Python), a aprender italiano.
Tras media hora de duermevela, veo una inmensa mole de luces a lo lejos. "Aquel debe de ser el Infierno que llaman Madrid". El smog se ve a la legua. [NOTA. "smog" = smoke + fog, "niebla de humo" que se ve por la noche en las ciudades, claro indicador de alta contaminación atmosférica]
Inciso: me jode tener sueño y no poder dormir. Cuando dé la conferencia Williams, no tendré sueño pero me dormiré [Es uno de los Padres de la Física de Polímeros, pero según una compañera, sus conferencias son duras].
Las luces de la ciudad se extienden en todas direcciones, hasta el infinito y más allá. Finalmente llegamos a la estación de autobuses. Cojonudo, por dos motivos: 1) Esta ciudad tiene como un aura de estrés y pesadumbre; tal vez me esté autosugestionando, influenciado por la gente que conozco que vive o ha vivido aquí. 2) Porque si seguíamos recto íbamos en dirección a Vicálvaro, y eso no me hacía ni puta gracia (creo que es uno de los barrios de yonkis).
Y ya que estaba en Madrid, qué menos que dejar mi huella personal en el WC de la estación. Dedicado a tod@s l@s que están hasta los genitales de Madrid, oriundos y foráneos.
INCISO, que además no viene en las memorias originales, pero me acabo de acordar a medida que tecleaba: desde el andén de la estación de autobuses hasta el hall hay que subir por la cuesta del Averno. Es una rampa de al menos 50 m de largo (no te extrañe que sean 100), inclinada unos 20 ó 30 º sobre el suelo (es decir, pendiente del 30 al 50%). A medida que iba subiendo, mis fuerzas flaqueaban. "Me lo estoy viendo venir... cuando me falten unos pocos metros, empezarán a ceder los dedos... primero el índice, luego el corazón, luego el anular, y por último el meñique. Y entonces la maleta escapará de mis manos, rodando hacia abajo. Y a 10 metros enganchará a alguien, que caerá y a su vez soltará su maleta, que rodará hacia otra persona, y entonces ya tenemos la fiesta montada".
Un taxista que veranea en Oliva me llevó hasta la T4. Me advirtió de que estábamos en la otra punta de la ciudad, y de que había mil desvíos debido a las incontables obras que saturan (más aún) la ciudad. Esto es un eufemismo de que me va a clavar, pero el que avisa no es traidor. La broma me sale a 40 €. Bueno, a mí no: a la Universidad.
La T4 es enorme, casi me mareo caminando por ella. Facturar el equipaje fue fácil, pues allí no había nadie. Por no haber no había ni seguratas; si acaso, un par de harries, pero llevaban billete, por lo que no les temía. Sigo repasando italiano. Un café de máquina. La clavada eran 1.20 €, pero en la máquina ponía "Nestlé", así que me fie. Cabrones, he probado alquitrán con mejor sabor y más cafeína que esto.
Yendo hacia el arco, no encuentro las escaleras. Le pregunto a un hombre. No me entiende. "Do you speak English?" No. "Français?" (espero que no, porque yo tampoco lo hablo). "Deutsch?" Ni eso. De pronto se ilumina la bombillita esa que tengo sobre la cabeza: "Parle italiano?" Bingo. "Io anche cerco la porta acca, ma non vedo la scala. Preguntiamo?" Y al fin hallamos la puñetera puerta H.
A falta de trabajo a estas horas, uno de los vigilantes se puso a hablar conmigo. Le moló el dibujo de HR Giger (el que diseñó la figura de Alien) de mi camiseta, y que llevara una cartera de AC/DC, cuando todo lo que ve a lo largo del día es peña trajeada y/o repeinada.
La espera se hizo eterna. El avión salía con media hora de retraso. Mother mine of the beautiful love (madre mía del amor hermoso) cómo están las italianas, y qué pijas son, por Snoopy... estoooo... por Óðin! Entonces, entre la multitud vi una chica cuya imagen se grabó a fuego en mi retina. No era una top model, pero era guapa y tenía buen cuerpo. Suficiente. Sonrisa preciosa. Sus ojos incluso dejaban ver tras ellos inteligencia y bondad. Miro mi billete: asiento 19F. Freyja, nunca he creído en ti, pero por una vez lo haré: que su billete sea el 19E.
Por cierto, había un grupo de personas que iban con una mujer que me suena de algo, creo que sale en la tele en algo conocido, y mucha gente se le quedaba mirando pensando eso mismo. Yo la verdad es que no sé quien era, tampoco es que vea mucho la tele...
Y por fin embarcamos, y quiso la Voluntad de los Dioses que el asiento 19E fuera ocupado por el aire. Toda la fila para mi solito, de hecho. Hala, renuncio a la pizca de Fe que tenía. Me quedo frito como una patatuela al poco de despegar. Antes de ello, el traqueteo del avión me incomodó. Me cago en la maldita prensa sensacionalista del último mes, al final me ha afectado a mí también [léase: como hacía un mes fue el accidente del MD-82, cada vez que un piloto estornudaba todos los telediarios y periódicos daban la voz de alarma].
Inciso: "Brau, brau, brau, brau, y les deseamos un feliz Vueling". Vueling, Vueltra puta madre!!! Sería un feliz "vueling" si hubiera salido a las 19 h, como estaba previsto en un principio. Anda y Kelesfollen.
Llegamos a Nápoles. Al poco llega un avión de alemanes. Entonces soy consciente del cacao de idiomas que llevo en la cabeza. Casi me salen las palabras italianas en alemán, y cuando estudiaba alemán me salían en inglés o en árabe. Pregunto en inglés a una chica cómo puedo llegar a Ischia (si se lo digo en italiano igual me pierdo algún detalle crucial). Estás que podía entenderla, con el sueño que llevaba encima. Pero lo logré.
Subí al bus. Había turistas alemanes; llegué a hablar en alemán con alguno. Por el trayecto no vi restos de basura; es más, había contenedores vacíos!!! A cambio, muchos edificios parecían semiabandonados, con las paredes llenas de desconchones, las fachadas sucias, y a veces sin siquiera ornamentar: cemento dejado caer tal cual, y punto. Hay okupas a los que les daría asco vivir ahí. Al contrario que Hamburgo, sólo por el aspecto no me parece un lugar idílico para residir. Encima, las tías son más pijas que el cocodrilo de lacost.
Llego al puerto. Desayuno. Mil harries: Barbas, vigila tu cartera. Me costó hacerme entender, pues los horarios que ponía en los letreros lumniosos no se correspondían con la realidad ni con lo que ponía en las taquillas (Barbate, Welcome to Italy). Escena rocambolesca: un anciano me dice algo que no comprendo. "Io parlo poco italiano". Señalando el reloj, me dice: "Shpet?" Me pongo a pensar. Hurgo en mis bases de datos... Heureka: pronunciado "shpet", pero escrito "Spät" = "tarde" en alemán. El barco sale con retraso. Y acabamos el señor y yo hablando alemán, manda huevos, que en Alemania ni lo balbuceara. A todo esto, le pregunté de dónde era. "Ich komme aus Roma". Lol.
Ya en el barquito, me costó hacerme entender con la pija de al lado para que me explicara en qué parada, o puerto, tenía que bajar. Una abuela que tenía al otro lado, bastante simpática la verdad, me lo explicó en inglés. Y era alemana. Aaaaagh!!!
Una vez en Ischia, no fue difícil hallar la piazza dove erano i bus. Le pregunto a un hombre -un jefecillo de los chóferes, o algo del palo-. Al ver mi falta de vocabulario y mi mala gramática, me dijo: "Tu non sei italiano, vero?" - "No, io sono spagnolo". La otra opción era que me preguntara: "Tu sei ghilippoia, vero?" A lo cual, dado mi estado de somnolencia, igual le decía que sí :-S
Y llegué al hotel, que era muy bonito y muy laberíntico, y a eso de las 12:30 me puse a sobar vilmente.
ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08 -
Non me vale tudo
Por algún extraño motivo, hace tiempo que tenía el mono de dar y recibir hostias como panes en un tatami, aunque ello implique perderme partidos de fútbol entre semana (ya ves qué problema), no poder fumar en el gimnasio, y llegar a casa con un ojo morado. Mientras no me quiten el carnet de padre con una patada en mal sitio... Así que ayer cogí y fui a un gimnasio que hay entre mi casa y el curro; además, tenía entendido que mis antiguos compañeros de Ju Jitsu estaban allí. Aunque la mayoría eran maderos, era majos -dentro de lo que cabe-, y el sensei era un tío de puta madre.
Llegué al lugar con decisión y arrojo. Había ciclaos y chonis, pero no tantos/as como es habitual en un sitio de esta calaña. La música no era excesivamente emética. Tras una cola inacabable, me atendieron. Por lo visto, mi antiguo sensei no estaba ni había estado allí nunca. Lástima.
Hasta aquí, esto. Continué mi camino hacia casa. Y entonces me acordé de un gimnasio en el que hace años hacían Ju Jitsu, Hapkido y no sé qué más. Me acerqué a preguntar.
Esta vez la música sí era vomitiva. Pregunté. La chica me dijo que sólo había Full Contact y Vale-Tudo (es decir, hostias y más hostias). Recuerdo por qué dejé el gimnasio al que iba antes: porque se llenó de nazis, porque le pegaron una paliza a un chaval en la puerta, y porque cambiaron las artes marciales nobles por "Tíralo al suelo y machácalo". Así que le dije a la tipa: "Es que yo busco algo más tranquilito, estilo Ju Jitsu o Aikido..." (ante todo, diplomacia, que estoy jugando en terreno hostil).
Un ciclado que había detrás de ella -por cierto, he visto neandertales con rasgos más evolucionados que los de ese tío- replicó: "¿Sabes lo que es el AMBB?" (o algo así, unas siglas raras que dijo). "El AMBB incluye grappling, Brazilian Ju Jitsu..." Ok, ahora sí que me lo has dejado todo claro. Me vinieron a la memoria los vídeos de los Gracie, un clan de brasileños que reparten una tormenta de hostias en un tatami rodeado con una verja, en plan la misión 3 del "Final Fight", todo un clásico de las máquinas recreativas. O, lo que es lo mismo, violencia gratuita e innecesaria, y muchas horas de trabajo para que la fregona limpie bien la sangre.
Esos vídeos nos los ponía el capullo que intentó darme clases de Vale-Tudo en aquel gimnasio. Y a mí non me vale tudo, yo quiero un arte marcial "clásica", que enseñe nobleza y respeto al adversario, como hacíamos en Judo y Ju-Jitsu. Es igual de efectivo, pero más al estilo "jedi", ya que en caso de necesidad, la violencia es la última solución. Así que le dije de la forma más educada posible que me lo pensaría, pero que en un principio no me interesaba.
Vi un odio irracional oculto bajo su mirada de indiferencia.
Creo que me he ganado un amigo en este barrio... Ahora sí que voy a necesitar las clases de Ju Jitsu, o mejor de cómo correr 200.000 metros delante de una manada de leones y vivir para contarlo.
ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08
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Requiem por Angus
27 de Julio de 2001. Lo recuerdo como si no fuera ayer. Yo estaba veraneando en Calpe con mi padre. Me llegó un sms de un amigo: me habían crujido (injustamente) una asignatura de Máquinas. Me tocó hacer la mochila en 10 segundos y pillar el bus a Valencia, a ver si en la revisión me daban el 5. Iba dispuesto a lo que fuera, hasta a que me hiciesen la rima con esa nota si hacía falta, con tal de aprobar.
Llegué a casa. Cené. "Voy a echar una partidita al Age of Empires". Encendí el PC. A los pocos minutos, explotó un condensador de la fuente de alimentación. Su inmolación segó también la vida de la placa base. Y la garantía había expirado hacía justo 3 días. Mola.
En Septiembre cambié todas las piezas inservibles -las difuntas y las que no eran compatibles con las nuevas-. De 400 MHz pasé a 900, de 64 MB de RAM pasé a 128 (años después, a 256), y de 8 MB de tarjeta gráfica, a 32. Poco después también amplié el disco duro, de 8 a 40 GB: había creado un monstruo.
Con ese PC aprendí más que con ningún otro que haya tocado. Conocía su hardware mejor que la palma de mi mano. Conectaba y desconectaba cables a mi antojo. Le hacía particiones al disco duro como quien corta un trozo de plastilina y lo vuelve a juntar, como me daba la gana. Él fue mi primer PC con Linux (por su disco duro pasaron: SuSE, Ubuntu, Fedora, Knoppix, y otra Ubuntu). Al principio le llamaba Barbooleano, pero con el tiempo le cambié el nombre y éste ya fue definitivo: Angus. (Como Angus Young, el guitarra principal de AC/DC).
Recuerdo aquellos cientos de trabajos que redacté en él: las prácticas de Medio Ambiente, Automática, Termo, Electrónica Digital, y muchas más, así como la mitad de mi proyecto final de carrera. Mil y una noches en vela con los trabajos de Robótica (o "Rabótica" ), Construcción, CAD... o simplemente intentando arreglar algún entuerto que había causado mi osadía con las particiones y el MBR ("Master Boot Record" o "Registro maestro de arranque", el principio del disco duro, que es muy delicado). Los kilos y kilos de Memorias que escribí en él, unas para la posteridad, y otras por fortuna borradas y olvidadas. Miles de partidas al Doom, al Age of Empires, al Worms, al Max Payne, Commandos 2... y muchas más cosas.
Han sido 7 largos años. Pero sabía que algún día llegaría el momento de apagarlo por última vez con un "shutdown -h" en la consola de Linux (hoy en día la gente normal lo apaga haciendo clic en el botoncito de "apagar sistema", igual que Güindous, pero a mí me gusta hacerlo al estilo freak). Angus era antiguo, y no me permitía jugar a juegos más modernos, pero funcionaba. En el laboratorio tenemos auténticas reliquias que aún funcionan. Pero ya no se hacen PC's como los de antes, y Angus no iba a ser una excepción, muy a mi pesar.
El caso es que hace un mes, poco más, Alberto me dio un PC "un poco" más moderno que Angus, con el doble de todo (doble de RAM, de procesador, gráfica, etc.) No quería deshacerme de Angus mientras funcionara, así que lo pasé a la reserva mientras acondicionaba el nuevo PC. Tenía planes para Angus: pronto haría un backup (copia de seguridad) de todos sus ficheros, lo formatearía y le pondría única y exclusivamente una Linux Debian con la que seguir experimentando y aprendiendo. Pero nunca imaginé que ver a su sucesor le hubiera quitado las ganas de seguir ejecutando mis instrucciones.
Hace dos días se repitió la historia: encendí a Angus para jugar al Age of Empires (sí, es viejo, pero me encanta). No arrancaba. Solución del informático: apagar y volver a encender. Esta vez no se encendió ni el monitor.
Miré en foros por Internet, a ver cómo resolvían estas cosas los demás. La peña sugería varias soluciones. La más simple: que sea la memoria RAM. Probé con esto. Tras varias pruebas, fui a sacar una de las 3 barras de memoria. La hijaputa estaba ardiendo!!! Tras blasfemar contra varios dioses, y esperar a que se enfriara (y a que se bajara la inflamación de mis dedos), la retiré: tenía dos patillas quemadas, y olía a socarrado. Probé con otras memorias, pero ninguna hacía arrancar a Angus.
Hace un rato he probado la última opción: la tarjeta gráfica. Por suerte, no había tirado la de 8 MB. Pero no iba. Probé la tarjeta de 32 MB en el PC de Alberto: sí que iba. Le cambié la pila de la BIOS, a ver si es que se había agotado. Pero no funcionó. Por tanto... la placa base ha muerto.
Angus ha muerto.
Ya no quedan placas base de ese tipo, con lo que el procesador, la fuente, etc., ya no sirven.
Los 1s y los 0s no volverán a circular por sus venas de silicio. No verá cumplido su sueño de conocer Internet, ni de librarse para siempre de la tiranía de Güindoz, que ocupaba siempre su primera partición. Ahora descansa en el Valhalla de los ordenadores, esperando al día en que se produzca la batalla final entre Linux y Windos.
No obstante, Angus, tu muerte no ha sido en vano. Por Frey -dios de la Naturaleza, creo- juro que tus restos han de ser reciclados. Y que tu sucesor, cuyo nombre aún no he decidido, conocera el mundo y será un digno servidor de Linux. Y tu disco duro servirá de soporte para una Debian, o una Fedora. Y tu monitor... bueno, a ése que le den pol culo, que en un mes o dos me compro un TFT de puta madre.
Angus, descansa en paz.
ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08
P.D. Diréis "Bah, si sólo era un trasto..." PUES NO: tenía nombre. Es como Justi, la rata que había en un despacho de la escuela de Agrónomos: como tenía nombre, ya no la podíamos matar (Por cierto, le pusimos "Justi" en honor a nuestro anterior rector...
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Fuma en el Water / Smoke on the Water
Grande y poderoso es mi dolor de cabeza. Diría que es resaca, puesto que es sábado, y anoche mezclé mucho. Llevo ya varios findes seguidos con resaca: o me estoy haciendo viejo, o me estoy haciendo alcohólico, no sé qué es peor.
Incorporación de última hora: Susana, que no va a quedarse de brazos cruzados mientras nosotros vemos varios miles de Harleys, a cuál más guapa. Y eso, recogimos a JK y partimos hacia la tierra de Castellón, donde se extienden las zarpas de Fabra.
Por el camino cuestionamos en varias ocasiones la necesidad de nuestra dosis de cafeína. No obstante, no paramos a saciar nuestro mono. Una vez en Castellón, localizamos fácilmente la recién bautizada "Avenida de la Concentración de Harley-Davidson". Una sinfonía de motores bien afinados recibe a los asistentes. Susana pilló su entrada. La pulserita de este festival incluye el logotipo de Marina d'Or, Ciudad de Especuladores. Lo eliminaría de la pulsera con mucho gusto, pero por si acaso me esperaré a llegar a casa, no es plan de que se borre todo y me quede sin ver a Deep Purple.
Siguiente paso: tomarnos unos carajillos. No nos costó encontrar un bar, si bien había pocos en la zona. "Cafetería Milhojas" (es decir, 2 paquetes de Abadie 500). Pedimos lo habitual (2 carajillos de Terry hijo de Merry hijo de Perry para Kike y para mí, uno de Ballantines para JK y un cortado extralargo de café para Su). El cortado de Susana era más negro que el ojete de Asaha Powell. Por el contrario, los tres carajillos eran traslúcidos. Eso me daba sólo dos opciones que pensar: o estaban aguados... o estaban hasta arriba de licor.
A nosotros no nos pusieron sobrecito de azúcar, así que pillé tres de ellos. Removimos: los carajillos se volvieron negros. Curiosamente, estaban muy dulces -al menos, el mío-, y el café era poderoso como el Trueno.
Inciso: junto a la cafetería estaba la "Pizzería 2000". Mal rollito me daba el nombre...
Fuimos de ahí al parque de la acampada. Desde que llegamos a Castellón hasta entonces, no paramos de ver Harleys, cada una más chula que la anterior. Sobre ellas cabalgan los Caballeros Andantes del siglo XXI, con sus chupas de cuero por cotas de malla, y como lanza de caballería el Rock, con yelmos de kevlar y estandartes de Libertad.
Inciso: me pareció ver a Toni [guitarra de Hell Train y profesor de Informática en el Poli] a lomos de una Harley, con su camiseta de Kreator / Krrriéitorrr.
Miles de Harleys acampadas nos saludan al llegar. El parque es una inmensa pinada que nos resguardará amablemente del sol de las 9 de la mañana. Las piquetas se clavaban que daba gusto, levantamos la tienda en un tiempo récord (30 minutos con calma); tan fácilmente entraron las piquetas que tuve muchas ganas de desmontar la tienda para plantarla otra vez... es lo que tiene venir de un Leyendas del Rock sobre roca madre y un Wacken en el que casi dormimos al raso.
Mi dolor de cabeza aumentaba a cada segundo. No sé por qué, pero me pasa cuando voy a montar la tienda de campaña, casualidades de la vida (y más aún si voy de resaca). Susana me da un ibuprofeno que, a falta de agua, trago con cerveza. Me tumbo un rato, los demás van a explorar la zona y a ver Harleys con horquillas kilométricas. No llegué a dormirme, pero esa horita con los ojos cerrados me sentó de lujo.
Kike se asomó a la tienda, comprobó mi estado y comunicó a JK y a Susana mi resurrección. Al salir de la tienda, fuimos a mirar el mercadillo. Vendían todo tipo de pulseras, cadenas, colgantes, cascos y camisetas. Hasta aquí todo OK. Pero un tipo vendía puños americanos, ésos mejor que los use consigo mismo, pero como supositorios o para hacerse fisting.
El hambre empezaba a ser importante. Sólo había 2 ó 3 tenderetes de comida, gestionados por Telepizza (brrr!), que sólo tenían pizzas barbacoda (las de TP me dan cagalera) o de jamón y bacon. Variedad al poder!!! Nos pusimos a la cola, muy en contra de mi voluntad. Había también un puesto de bocadillos, pero la cola era de una longitud más propia del INEM.
Llegué a la barra. Vi el percal e hice cálculos logísticos: el horno tenía capacidad para no más de 8 pizzas, y cada una son mínimo 10 minutos. Miré la cantidad de gente que había y consideré que ya no les quedaban pizzas familiares (lo había oído por ahí). Por tanto, si cenábamos ahí, nos íbamos a perder el concierto. Expuse la situación al grupo, y decidimos aventurarnos en busca de algún lugar en el que comer antes y a mayor velocidad.
Alejándonos de la pinada, llegamos a un parquecito cuyos banquitos estaban llenos de moteros; muchos de ellos devoraban unas pizzas con muy buena pinta, ¡¡¡y la caja no era del Telapisa!!! Les preguntamos. "Sí, está ahí al girar la esquina". Vi el logotipo de las cajas: "Pizzería 2000". Jooooodeeeeerrr...
Llegamos a la pizzería. Afortunadamente, ese "2000" no tiene nada que ver con los subnormales de la ultraderecha. Mientras nos hacían las pizzas, miramos si la cafetería estaba abierta, pero no era el caso. Bueno, en realidad estaban con la persiana bajada, pero sólo se puede entrar si tienes mucha confianza con el dueño. Conocemos la situación, y sabemos que es muy poco sana, así que nos fumamos el cigarrito en la puerta mientras vemos pasar más Harleys.
Fuimos con las pizzas y unas birras al parquecito, ahora desierto. Una de las pizzas era de Cabrales con miel: si te gusta el cabrales, está acojonante QTC (Que Te Cagas) de la muerte. Volvimos al lugar del concierto. El tiempo corría en nuestra contra, pero cuando llegamos aún no había empezado, así que aprovechamos para ponernos a tono.
Las 23:30 h. Esto aún no ha empezado. La peña está empezando a mosquearse.
Se apagan las luces. Histeria colectiva. Llegó el momento. El concierto comenzó con ritmos muy psicodélicos, algunos con influencias de la música árabe. Lo que no me moló fueron las luces azuladas y púrpuras en su máxima intensidad, aquello dañaba a la vista de mala manera. Cuando no brillaban tanto, eran soportables. El escenario tenía varios tubos que se iluminaban de diferentes colores; era un concierto ideal para ir de tripi o de monguis.
Poco a poco la música me iba envolviendo y me elevaba a mi nube, de forma similar a como me sucedió con Riders on the Storm hace más de un año, sólo que esta vez no tenía hierba, con lo que no me atrapé tanto. El concierto ganaba intensidad, y también mi subidón: Mary Long, Fireball, Back In Black (tributo instrumental a AC/DC), y Highway Star. Por cierto, aunque están ya abueletes (todos tendrán mínimo 60 años: más de tres siglos nos embelesan desde el escenario) y Ian Gillian está cascadete, la voz en Mary Long me suena tal cual la del disco de estudio hace chorrocientos años.
De pronto se hace el silencio. Suenan los acordes más famosos de toda la Historia del Rock. Gritos. Furor. Smoke on the Water!!! [y llamada a Farolo]
Apenas llevaban una hora de concierto, y yo me encontraba con el mayor subidón de adrenalina de mi vida, la cosa prometía. Hicieron una breve pausa, y regresaron con Hush, que es más tranquilita, pero no bajó el nivel. Tocaron una o dos más, Space Truckin', y de pronto... "That's all, thank you very much, good bye".
"Están de coña", pensé. Apenas llevan una hora y media, y los carteles que vi por Valencia hablaban de 3 horas de concierto. No han tocado Burn, ni Tokyo Woman, ni Child in Time... bueno, ésta se les perdona, que hay que tener la voz muy en forma para dar los berriditos. Pero encendieron las luces, y la gente empezó a moverse. No podía asimilarlo. No quería. No me pueden dejar así, ahora que estoy de subidón total, es como si vas a un burdel y te hacen el pingüino.
Al final reaccioné; su esfuerzo les costó a los demás que me moviera. Tuve que asumirlo: están mayores y no van a aguantar 3 horas seguidas. "Vale, que podían haberse estirado un poco más y así no te quedabas a medias... pero ahora mismo es lo que hay. Al menos, ya puedes decir que has visto el Smoke on the Water en directo".
Aún estuvimos un rato sentados en un banquito, aliñando tabaco. En ese tiempo pudimos ver cómo un tocón asesino le daba un trompazo a una fragoneta. Tuvo que rodearlo, y ya con la rueda de atrás pudo subir por encima, pero antes parecía que hubiera chocado contra un muro en vez de un árbol podado. También vimos un tío que llevaba los equipos del escenario al camión con una Fenwick... marcha atrás y haciendo trompos entre los árboles. La mare que va.
Y cuando Susana volvió de comprar, nos fuimos a la tienda y utilizamos adecuadamente las birras que habían sobrado de la cena. Poco a poco fuimos cayendo en brazos de Morfeo. Puesto que llevaba el móvil viejo y le quedaba poca vida útil, eché el último vicio al Bantumi (el juego de los botecitos de alubias, cuya existencia casi había olvidado), y me empané hasta tal punto que todos se acostaron sin que yo me enterara.
Y ahora viene la trama: como no llevaba más ropa, por ser viaje sólo de un día, no tenía nada con que hacer un burruño que sirviera de almohadón (hacía fresco, no era plan de usar mi ropa y dormir en bolas, y menos aún si me acompaña tanta gente en la tienda). Y como apenas doy vueltas cuando duermo, pasó lo que tenía que pasar: me quedé sobado de lado, y desperté con la columna vertebral destrozada por el peso de mi propia cabeza [el dolor me duró varios días].
* * *
Desperté a las 5 h a.m. No se oía ni el vuelo de una mosca. Si esto fuera un festival jevi, se oiría música por doquier. Pero aquí se puede dormir tranquilo. Mola.
Los demás me despertaron a las 11+. Ya habían desayunado y todo. Seguimos contemplando Harleys embobaos. Entonces fuimos a almorzar (para mí, desayunar) al Milhojas. El café conleche era igualmente poderoso. Y entonces descubrimos que los carajillos los sirven ya azucarados, de ahí su color pálido y que al echarles el terrón estén tan dulces.
Recogimos la tienda. Las piquetas salían solas, menuda gozada!!! A todo esto, y como ya dije ayer, la pinada vino de puta madre para dormir a la sombra mientras los demás desayunaban. Comimos en la pizzería (yo, spaghetti: ramén!) y regresamos a nuestras casas.
Con Deep Purple, ya sólo me queda ver a AC/DC y a Judas Priest para morir tranquilo. Hasta entonces, el Banquete de Odín puede esperar. Vale.
ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08 -
LEYENDAS DEL ROCK '08 -- Be Beer, my friend (2/2)
Respetando las buenas costumbres y las leyes de la Física, la radiación solar que incide sobre la tienda hace que su temperatura se eleve de acuerdo con la ecuación de Stefan-Boltzmann (creo que era de ellos). A las 10 ó así, el horno está listo: cuando quiera puede fundir su acero, gracias. Abro las dos puertas. El aire fresco que cirucla desplaza al aire cálido de la tienda y la refrigera por convección. Eso me permite sobrevivir hasta las 11:30 h sin asarme demasiado.
Salgo por fin de la tienda: está bastante nublado; eso ha supuesto 1 hora más dentro de la tienda, de otra forma a las 10 ó poco más ya habría muerto. Mientras planifico la rutina del día (pino y ducha), hay nuevas: JK viene de camino, de puntazo. O de que se le ha ido la pinza.
Procedo, tras fumar un par de cigarritos que me ayuden a la faena. Sentarse en el WC ha sido rápido y fácil, pero la cola de la ducha era eterna. A continuación hago un simulacro de desayuno a las 13 h, y me reúno con los demás, incluido ya JK.
INCISO. Anoche durante Kreator, en un momento dado se vio por las pantallas de los vídeos el escritorio del ordenador que controlaba las proyecciones. Un tío atrás gritó: "Eso es Linux!!!"; me giré y le saludé. Pero pronto se esfumó nuestra euforia al salir una manzana mordida en la pantalla: es un Mac.
Tras un breve pero intenso debáter, acordamos movernos hacia el pueblo a comer como señores y a tomar después un café. Escogimos una cafetería/heladería (creo que "Venecia" se llamaba) que NO tenía los letreros en inglés (= no es para guiris = buena relación calidad/precio).
Tardaron en atendernos, pues el garito estaba petao. Eso sí, los/as camareros/as eran majos/as y los platos combinados, abundantes y sabrosos. JK se fue a pedir los carajillos y cafés. El cortado de Susana era "muy largo" de café, Los carajillos los cargó él mismo; el mío era más burro que un berrido del cantante de Sepultura.
De vez en cuando pasaba por delante el trenecito turístico del pueblo (el tren, sube a mi tren azul, si controlas tu viaje serás feliz -- Ñu). No sé por qué, pero cuando pasaba le hacíamos cuernos y saludábamos, y los del tren nos respondían!!! Oeeeee!!! (Igual pensaban que íbamos hasta las cejas, pero me la pela, y tampoco se aleja mucho de la realidad, porque mientras esperábamos los platos nos pusimos finos a base de birra). No es Wacken, pero algo es algo
Y partimos sin demora hacia la zona de conciertos, pues Azrael ya había pasado, mas Avalanch no debería correr igual suerte. Llegamos justo a tiempo (llegar y besar el santo, to arrive and to kiss the saint). El concierto fue magistral: Madre Tierra, Semilla del rencor, Xana, Lucero, Pies de barro... e incluso tuvieron huevos de cantar Torquemada. Fuimos corriendo hacia más adelante; se nota que Ramón Lage ha hecho clases de canto: aunque no tiene la voz de Víctor García, ha cantado la canción de p.m. JK no pudo resistirse a la tentación de llamar a Farolo. Por ahí iba un matrimoño mayor con una bandera de Avalanch/Asturias, dando vueltas entre el público, tal vez familiares de alguno de ellos.
Después de Avalanch tocó Lujuria, que vimos sentados en las sombras (es lo que tiene haber comido hace apenas 1 h). Sonaba demasiado distorsionado, lo que no sé es si sonaba así por el mismo motivo que los demás grupos, o por la caña que estaban metiendo a los amplis. Susana, al igual que el año pasado a estas alturas del festival, se apoyó en la barra sentada y se echó una siestecilla mientras los demás tomábamos otra birra. Kike disuadió a un par de babosillos que se acercaban peligrosos cuales bogavantes :-P
Después de Lujuria tocaba una ristra de grupos que apenas conocíamos -a Leize y a Sobredosis los oímos el año pasado, y no sonaban mal, pero no los conocíamos más que de eso-, así que fuimos a la tienda. Tras un largo debate -pues sacarle palabras a JK es más complicado que a un mudo; si Torquemada levantara cabeza, no le haría confesar ni su nombre-, se decide por unanimidad que JK dormirá en el avance de la tienda, aun exponiéndose a ser atropellado si a alguien le urge salir. (Ya ves, era el principal afectado y no opinaba al respecto... lol... )
A continuación, decidimos tomar más carajillos en el bar de esta mañana, es lo que tiene dormir poco y ser cafeinómano. Allí saludamos más veces al tren, hasta el punto de que la peña que iba subida en él ya estaba praparada para saludar y hacernos cuernos al pasar, aunque no supieran por qué los jevis hacemos cuernos.
Y del café pasamos espontáneamente a la birra, y una o dos jarras después nos entró hambre, así que nos pedimos unos bocatas de tortilla española con pan a la catalana (que venga Carod-Rovira y lo vea, sólo nos faló pedir sidra vasca para beber, o un buen ribeiro galego) :-P
Entré a pedir los bocatas. Había un jubilado inglés con el que me puse a hablar. Con él había un irlandés que decía que el peor inglés es el de su país. El iaio inglés me explicó la diferencia entre speak "fluent English" (hablar inglés fluido) y "fluid English" (hablar inglés pastoso por haber bebido demasiado fluido etílico). Llegó un momento en que el hombre parecía que iba a hablar "fluid english", y se puso basante brasas. Afortunadamente, los bocatas llegaron en el preciso momento en que el hombre empezaba a entrar en la fase de "exaltación de la amistad", aunque el muy brasas se acercaba demasiado para mi gusto. Cuando vi que no tenía anillo en el dedo, y que se empezaba a agarrar, hice una hábil maniobra evasiva. Joder, por cada tía que me ligo en un viaje (de cada 8) me lanzan la caña 4 bujarras (por cada viaje), me cago en Dios.
Bien alimentados de nuevo, y no recuerdo si tras otro café, regresamos al conciertódromo. Vimos los últimos 10 - 15 minutos de UFO, así que no supe si había tocado "Doctor, Doctor" (para cantar la versión del Reno Renardo, obviamente!) Nos situamos detrás de todo el mundo para ver Ángeles del Infierno.
En un momento dado sentí una perturbación en la Fuerza. Giré el cuello con gran disimulo. Con un movimiento brusco, logré esquivar un mosquito que se aproximaba desde mis 8. Aún cuando volaba 2 metros por delante de mí podía contemplarlo, era enorme, y se veía claramente sus pies: aquello calzaba un 48, lo menos. Tenía los pies redondeados, como un dibujo de Walt Disney, lo juro por Odín. Me pregunto qué le han echado éstos a los porros de esta tarde... A todo esto, es la 2ª parte que nombro a Walt Disney (con esta ya van 3). ¿Por qué coño lo hago, si esto son las Memorias de un festival jevi? Aaaaagh!!!
[Inciso: no sé si os habéis fijado, pero arriba pone "es la 2ª parte", y no "es la 2ª vez", y así consta en el manuscrito original. Por tanto, debería plantearme ir dejando las drogas]
Ángeles del Infierno, magistrales. Con Cálico Electrónico a la voz, cantaron sus grandes clásicos: "Sombras en la Oscuridad", "A cara o cruz", "Rocker", "Todos somos Ángeles"... y cerraron con "Maldito sea tu nombre". Por cierto, Susana creo que no aguantó hasta Ángeles, y se fue a sobar (Kike la acompañó, JK se fue a comprarse no sé qué, y mientras los esperaba solo vi al mosquito).
Y luego tocaba el turno de Saxon: Saxon, Drogas y Rock'n'Roll. Kike y JK no los habían escuchado, así que no disfrutaron tanto el concierto. Básicamente, la cosa quedó en: Attila the Hun, Heavy Metal Thunder, Wheels of Steel, Princess of the Night (que hasta el día en que entendí la letra, creía que la canción estaba dedicada a una tía, cuando en realidad habla de un tren, distinto al de Leño/Ñu), y algunas más. Vamos, lo habitual. Kike y JK sugerían retirada, pero los Saxon no podían irse sin Crusader. Volvieron, la tocaron, y yo fui a morir berreando tan adelante como pude. Y aún tocaron otra.
Aún nos tomamos un cubo o dos más, ya que había que fundirse los tickets. El pedal era considerable. Vimos Bloque sentados: rock progresivo, pero nada que ver con Asfalto. Y nuestras fuerzas estaban tan mermadas que nos retiramos dignamente -una retirada a tiempo es una victoria- sin ver a Bella Bestia.
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Amanece. Hoy no está nublado, con lo que a las 9:30 h no más, desalojamos la tienda. Traigo algo de agua, ya que no puedo esperar a que Kike venga con el coche, donde tenemos cientos de botellas.
Desclavar las piquetas fue una odisea en sí que merecería sus propias memorias (ya que aquí no caben todas las blasfemias que dijimos). Muchas se habían fusionado con la roca madre y ahora formaban parte de ella. Otras las sacamos tras media hora cavando duro (era ya una cuestión personal). A las que no pudieron salir, Kelesfollen. Lo siento por la gente que se tropezará con ellas; que nos hubieran puesto en un terreno algo más blando.
Volvimos a desayunar a la cafetería de siempre. El desayuno no iba a calmar mi resaca, pero la napolitana me daría fuerzas para aguantar al menos un par de horitas más, y el café con su correspondiente cigarrito me ayudaría en la batalla contra el Señor de Roca.
Partimos, pues, hacia Valencia. El camino transcurrió sin incidentes hasta llegar a la provincia de Valencia, quitando alguna pequeña disfunción espacio-temporal en la provincia de Alicante, como suele pasarnos.
Una vez en Valencia provincia, Kike sugiere/obliga parada pa comer y de paso ver la fórmula 1. Yo me quedaré sólo con la 1ª opción, ya que los cochecitos de los cojones me la pelan mucho (que se vayan a contaminar a su puta casa, me cago mil veces en los políticos, especialmente en los valencianos). En el área de servicio los platos son de precios sangrientos y las raciones, avaras, pero no hay más remedio.Fernando Alonso es eliminado en la primera vuelta, así que la carrera ya carece de interés, según Kike (a mí hace un año y medio que no me interesaba). Así que retomamos el camino, aprovechando que los Nazgûl han parado a comer, por lo que no los veremos por la carretera. Es más, entre el café del lugar -poderoso como el brazo de Stallone-, la visión del vehículo de los pikolines aparcado fuera, y ver a Camps de Golf en la tele un momento que me he girado, no tengo que hacer mucho esfuerzo para evacuar el vientre antes de proseguir nuestro camino.
Y nada más digno de mención sucedió por el camino. Llegamos a Valencia, cada cual se apeó del coche en su respectiva parada, y poco más. Afónico, somnolento y hecho una mierda... y mañana curro, así que no puedo dormir mis 15 h de rigor. A la mierda: soy un Guerrero del METAAAAAAAL!!!
Vale.
ALEJANDRO IV DE BARBATE PEICH '08 -
LEYENDAS DEL ROCK '08 -- BE BEER, MY FRIEND (1/2)
(Iba a poner una cosa que rimaba con 8, que es 3 + 5, pero al final mantengo el lema original y personal para este festival).
Unas natillas para mi sobrino, un pan de centeno (no había otro tipo de pan de tamaño bocata, y con un poco de suerte el centeno tendrá cornezuelo, que es un hongo que segrega LSD), y 1 kg de chicles letales. La cajera del Día no es lenta -tengo una habilidad innata para detectar cajer@s torpes-, pero es rigurosa que te cagas, creo que los arcos del aeropuerto son más permisivos. Porque la tía ha hecho a una mujer darle la vuelta al carro de la compra para demostrar que no llevaba nada.
Subo a casa y me hago un bocata a toda prisa (jamón + queso + tomate a rodajas). Reviso la mochila: OK. Colgantes: OK. Cara y otras partes del cuerpo, afeitadas: OK (con lo de "otras partes" me refería a la cabeza, malpensad@s! Lo que no digo es qué cabeza). De puta madre, lo llevo todo. Vamos p'allá.
El colgante de Thor pesa más de lo habitual: está saturado de energía. Thor me protegerá. Bien.
Parada técnica en Montesa para tomar café. "Tres reyes" se llama el sitio. Muy buen café, poderoso como pocos más en el mundo. Por el layout creo que ya paramos por aquí cuando volvíamos de Granada, en Diciembre '06.
Susana llama a su madre para decirle que ya hemos llegado a Benicàssim. Su madre le dice que ya sabía que no iba allí sino a un festival heavy. Tal vez la mochila llena de camisetas negras, los horarios de los concierto sobre la cama y demás no apoyaban mucho su versión.
Acaba el CD de Obús, ponemos Europe. Cantamos el Final Countdown con la letra de The Peto el Cacas. Luego empieza una baladita tras otra. "Las baladas jevis se hacen con cojones y con corazón, porque para un jevi el sexo y el amor son lo mismo". Kike, 22-VIII-08. Jamás nadie plasmó con mejores y más certeras palabras la esencia del Heavy Metal. [Corolario mío: si sientes un amor muy profundo, debes practicar sexo duro]
Ya en Alicante/Murcia, cambiamos Europe por Ñu: "Imperio de Paletos". Es un grupo que me gusta mucho, aunque lo he oído poco. No es el más cañero, ni el que tiene las mejores letras -tampoco anda lejos-, pero me trae buenos recuerdos (Leyendas '06, bailando "El Flautista" en medio de la llanura) y me alegra más aún cuando lo oigo; es como las Lays de receta campesina, que me hace mucha ilusión cuando viene pegatina. [El Reno Renardo]
Miro los horarios. Dentro de 12h 30' estaré escuchando y bailando esto en directo. Así que hoy toca Beethoven-R, luego Jörn, Muro, y más tarde Saratoga, Barón Rojo, Krrriéitorr!!!, Los Suaves, Warcry, Asfalto, Ñu y Sherpa. Aún tengo tendinitis en la pierna izquierda. Hoy voy a morir. O tal vez no: al fin y al cabo, por mis venas corre auténtico METAL.
Paramos nada más entrar en Murcia, en el área de servicio de los cafés "instantáneos", aunque esta vez Kike y yo hemos resistido al Poder del Pino (al que plantas antes de acabarte el café y el cigarro, se entiende). España está sudando frente a Lituania en la semifinal de basket. Proseguimos el camino.
Por fin llegamos! Pillamos las pulseras. Buscamos sitio para acampar. Nada más entrar en la zona, nos paran un par de tipos (uno sevillano, y el otro de Elche; era el colgao del año, brasas incluso, pero buena gente no obstante). Nos invitan a acampar al lado, y nos persuaden trayendo unas latas de gélida cerveza. Beethoven-R suena de fondo; ya no llegamos a verlos
Tiramos a levantar la tienda. La mita de las piquetas caen en roca madre y nos cuesta horas clavarlas. Muchas se han doblado. La maza se despedazaba a cada golpe sin apenas perforar la roca bajo la arena. Aunque la llevaré de vuelta a casa, tal vez jamás vuelva a ver un festival. Además, Kike y yo nos hemos hecho ampollas con el mango de la maza. Maldijimos varias veces la dureza del suelo. Pero al final la tienda fue plantada, y hubo gran regocijo.
Fuimos hacia la zona de conciertos, pronto empezaría Saratoga. Un tipo vende sombreros vaqueros a 30 €, y no parecían de gran calidad. Susana lo rebaja a 10, se niega a pagar más. El tío díce que, como mucho, 3 a 15 € cada uno, pero sólo queremos uno. Se cabrea y nos piramos: Kelefollen. En las tiendas de dentro había sombreros iguales -o mejores- a 6 €.
Saratoga, de puta madre. Había perras mil por doquier (qué raro, en un festival). Chispeaba y hacía sol: Heimdal mostró el Bifrost, el camino que toman los Dioses para ir al Valhal. Hoy hay reunión en casa de Odín. Saratoga, a todo esto, tocó entre otras "A morir" y "Perro traidor" (y muchas del Seven, que aún no me he bajado). No se nota la marcha de Leo, como ya dije hace un año.
Luego tocó Barón Rojo. La ecualización, como el culo, en cada canción fallaba un instrumento (al menos). El concierto, por lo demás, estuvo bien, pero eché en falta canciones más clásicas (de Barón me molan mil veces más las canciones de los 80 que las siguientes, exceptuando "Herencia Letal" y poco más).
Kike y Susi se fueron al coche, y yo a ver a Kreator. A todo esto, llevaba un pedal considerable y decidí parar de beber por un buen rato (nada más llegar nos pillamos 6 tickets para litros, y fueron cayendo). El sonido en Kreator fue muco peor: tocaron The Patriarch / Violent Revolution sin guitarra principal, y tuvieron que parar 1/4 h para arreglarlo. La peña se estaba mosqueando. Hoy van a linchar a los técnicos de sonido. Al final el bateras hizo un solo para apaciguar a los asistentes. Por otra parte, el gracioso que manejaba los vídeos puso la lista de canciones en pantalla, con lo que se perdió la emoción. Afortunadamente, luego no siguieron el orden.
Por lo demás, el concierto moló, aunque le faltaba el feeling del Wacken. Al final Petrozza pidió perdón por los problemas de sonido, y como estos tíos son decentes (y alemanes!), me creo que lo sentían de verdad. A mi lado había una chica de Sevilla, Bea, con la que estuve charlando un rato. Intercambiamos alcohol y leños, y luego aparte la chica hablaba catalán, con lo que lo practicó. Su chico también parecía majo, pero no llegamos a hablar.
Regreso con Kike y Susana. Kike muestra con insistencia su rechazo hacia Kreator. Le insto a que deponga su actitud, me están entrando ganas de hacer una Extreme Aggression y sentir el Pleasure to Kill.
Ahora tocan Los Suaves. Yosi va más ciego aún que el año pasado, esto es increíbleblebleble. Dice que "Éste va a ser el concierto de mi vida". El concierto no sé, pero el ciego sí que va a ser el de su vida. No se le entiende absolutamente nada, la voz no le da para más de dos versos seguidos. Casi todo lo tiene que cantar el público. El tío se ha puesto "suave".
Yosi dice cada 2 canciones que esto se acaba, que gracias por venir. Por suerte, no somos seguidores acérrimos de los Suaves, así que podemos dedicarnos a disfrutar de los músicos y a partirnos el culo con las animaladas que dice y hace el Yosi.
Con "Dolores se llamaba Lola" apenas pudo articular palabra. Kike lo grabó con el móvil. Poco después, Yosi intentó subirse a los altavoces. No lo consigue. Y no sé qué hizo, que de pronto se acercó al borde del escenario y se cayó fuera, dándose una hostia muy gótica [Días más tarde me enteré de que intentó saltar hacia el público en bolas, pero no hubo voluntarios para cogerlo]. Lástima que Kike había dejado de grabar sólo unos segundos antes. Los músicos acabaron la canción y recogieron los bártulos 1/4 h antes de lo debido (o eso creo). Se veía venir que no iban a tocar todo el tiempo estipulado, en el estado en que iba Yosi. A este paso, las drogas van a acabar con él. No por cirrosis o infarto, sino porque bajo sus efectos, se pega dos piños más como éste y se acabó.
Inciso. Durante el concierto de Los Suaves he visto pasar a lo lejos a un chaval con muletas; le faltaba una pierna. Ole sus huevos por venir aquí, y ole sus huevos por luchar contra un mundo no adaptado para los seres que no siguen la perfección.
A continuación, Warcry. Seguimos reventaos, así que nos sentamos y nos reservamos para Ñu y Sherpa. El sonido también fue deficiente. Las canciones de los dos últimos discos no las he escuchado mucho, peor el concierto molaba, y ganó mucho para mí cuando tocó "Luz del Norte", "Tú Mismo" (aquí es costumbre llamar a Neo, o que él me llame a mí si no he ido yo al concierto, y así procedo: "Nada hay bajo el sol que no tenga solución, nunca una noche venció a un amanecer" ), y Capitán Lawrence. Cerró con "Hoy gano yo". Entre canciones, Víctor García se dirigía a la peña. Recuerdo el primer concierto suyo que vi, con Avalanch, en Valencia. Entonces no llevaba bien lo de hablar en público, y no ha hecho progresos significativos al respecto en estos 6 ó 7 años.
Después iba Asfalto, pero decidimos oírlo desde el coche. El concierto parece un recopilatorio de bandas sonoras de Walt Disney. Me esperaba algo más... ¿rockero, al menos? Aproveché para dormir un poco. Kike y yo nos hemos reventado antes las ampollas a lo Rambo, con su navaja suiza. "Me exuda la ampolla" (Kike). Y no ha dicho nada ofensivo.
Entramos a Ñu. Más problemas de audio. "Cuentos de Ayer y de Hoy", "No hay ningún loco", "Tocaba correr"... el concierto se salió por todos los lados. En un momento dado, José Carlos se marcó unn solo de flauta interminable, que llegó a hacerse pesado al final. El solo del teclista también fue brutal, ahí se veían muchas influencias de los Doors (y del LSD).
Mientras un juglar hacís su solo y otros le acompañaban, el resto se iba detrás del escenario a pintarse unas lonchas [DISCLAIMER: son sólo figuraciones nuestras, no estamosinsinuando nada], y luego relevaban a los que estaban tocando para que éstos hicieran lo propio. Cerraron el concierto con "El flautista". Bailoteos y buenos recuerdos, como siempre. También los tuve durante el concierto de Kreator: Carpe diem!!! Me siento autorrealizado, y con ganas de gritar "WACKEEEEN!!!" Por cierto, he visto por aquí a varios wackenianos, pero pocos responden al grito de guerra. Des-sustanciaos.
Sherpa, brutal. Tocaron los clásicos que le faltaron a Barón ("Son como hormigas", "Hijos de Caín", "El Barón sobrevuela Inglaterra", "Malo"... más "Concierto para ellos", aunque tb la tocó Barón), así como "El Guerrero del Desierto" y "Flor de Invernadero", entre otras. Entre canción y canción, reajustaban los ecualizadores (Sherpa lo atribuyó a que no podían ensayar los grupos), y soltaban alguna coña, muchas sin gracia; Herme será buen músico, pero como humorista no tiene mucha chispa. En cualquier caso, el concierto fue brutal, incluso con mayor carga emotivo-metalera que Barón Rojo.
Y de ahí ya regresamos a la tienda a planchar la oreja, pues el cansancio, el sueño, y la gran cantidad de alcohol ingerida (cerca de 3 l de cerveza o equivalente) a lo largo del día hacían que cada paso que dábamos conllevara un esfuerzo sobrehumano.